`Alice in Borderland´: "homo homini lupus"
La adaptación live action del manga de ficción japonés de Haro Aso en el que una serie de personajes trata de superar diferentes pruebas de lógica a modo de survival virtual convierten a este thriller postapocalíptico en una mezcla de gore y acción combinadas en una perfecta producción de ocho magnéticos episodios de trama hipnótica y adictiva.
La serie, transcurre a modo de juegos de supervivencia en un mundo virtual distópico - el país de las maravillas - con un conglomerado de `escape rooms´ de gran dificultad del que los protagonistas -Ryohei Arisu (un experto jugador de videojuegos), Yuzuha Usagi (una alpinista de grandes habilidades físicas), y el resto de sus amigos (el resto de `Alicias´)- tienen que escapar, y que recuerda, a una mezcla entre la tan famosa fábula de lógica original `Cube´ (Natali, 1997) y la saga survival ficticia `The Leftlovers´(Lindelof y Perrota, 2014).
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| Kento Yamazaki como Ryohei Arisu y Tao Tsuchiya como Yuzuha Usagi |
Una especie de herencia de su precursora, la película `Gantz´(2011), también basada en anime y también dirigida por el mismo director -Shinsuke Sato-, y bajo las premisas de una lógica dramática, turbia y catastrófica - una premisa obsesiva y recurrente muy tendente a ser utilizada en los live action e insertada en el imaginario cultural japonés colectivo - en la que un grupo de personajes se ve obligado a participar en misiones mortales con enemigos diferentes. Sin embargo, esta serie está más centrada en el proceso lógico, deductivo e ingenioso de cada enemigo, con reglas a lo Battle Royale, ya que se les obliga a resolver una serie de juegos de lógica para salir de las habitaciones en las que se encuentran con la regla general de que quien pierde es asesinado por un rayo láser vía satélite.
Alice in Borderland (2020) se centra y parte de la figura recurrente del hikkimori, el prototipo de chico joven perezoso que tiene fobia o ansiedad social, que no mantiene ningún tipo de ambición, ni pasión por nada, salvo por los videojuegos en líneas, el único viaconducto por el que mantiene contacto con el exterior. Sin embargo, este hikkimori - Ryoei Arisu- queda atrapado junto a sus dos únicos amigos - uno, más pobre, violento, impulsivo y perspicaz ante la vida; y el otro, más rico pero ingenuo, carente de experiencia vital real - en una ciudad de Tokyo en la que casi toda la población ha desaparecido, y la cual se convierte en un escenario de batalla en la que los pocos habitantes deben jugárselo todo a una carta en una especie de "la ley del más fuerte" - o en este caso, el más inteligente- envuelta en juegos de fuerza o ingenio que derivan en la vida o la muerte.
Arisu podrá poner a prueba sus conocimientos adquiridos en los videojuegos y podrá demostrar su validez en algo en lo que se siente cómodo, al mismo tiempo que es capaz de sobrevivir en un mundo, en el que la lógica de juegos de supervivencia le llevarán a situaciones extremas, y le harán perder cosas valiosas, atrapándole a él como jugador, y a nosotros como espectador. Los diálogos adquieren relevancia y se llenan de contenido conforme avanza la trama, la cual sucede a ritmo incesable, con causalidad y correlación en la lógica de sus acciones.
La serie así expondrá lo mejor y peor de algunos de los jugadores, una reflexión de la condición humana en forma de "el hombre es un lobo para el hombre", y en definitiva la exposición de unos humanos en los que empiezan a aflorar diferentes sentimientos al encontrarse en la dicotomía entre la supervivencia y la solidaridad, entre el individualismo y la amistad, entre el renunciar a ganar y ser comido por un lobo, o renunciar a perder y convertirte en el lobo.
Todo ello rodeado de una puesta en escena que mantiene el pacto con el espectador y la historia donde le introduce y unos efectos visuales que te envuelven y te hacen testigo de unos hechos llevados a cabo por la credibilidad de unos personajes de marcadas y diferentes personalidades que te hacen partícipe de algunos inolvidables ya juegos como el juego del pilla pilla o el del lobo y los corderos en el jardín botánico, que esperemos no pase del live action, y nadie se atreva a llevar a la práctica o a la realidad.






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