El círculo de los debates sociales
Y digo de los temas sociales porque los potentes diálogos de este increíble thriller de intriga y ciencia ficción independiente toca literalmente casi todos los temas de mayor trascendencia tanto en E.E.U.U. como en el mundo entero: homofobia, xenofobia, violencia racial policial, creencias religiosas, suicidio..
Pero es que.. ¿qué es lo peor que puede suceder cuando 50 personas totalmente diferentes unas de otras despiertan juntas en una especie de círculo y descubren que un rayo les va matando en función de lo que ellos mismos eligen, en función de lo que votan?
Pues sucede que aparecen las elecciones, los descartes, el descontrol aleatorio, las decisiones, y algunos intentando ejercer de líderes con capacidad de tomarlas.
Más bien, el control de algunos se basa en su supervivencia a base de condenar a otros, mientras otros optan por el sacrificio, y otros incluso por no hablar.
Durante la película se vive una tensión muy intensa, basada en la incomodidad del espectador al presenciar debates sociales entre el grupo que decidirá quien es el siguiente en morir o no.
Un grupo debatiendo absurda pero crudamente real sobre quién merece morir o no en función de la edad, raza, profesión, estatus social, orientación sexual, creencias, o de si tiene hijos o no... Usando estereotipos y clichés y convirtiéndolos en elementos diferenciadores y convincentes para decidir y votarse los unos a los otros.
Debates que incitan a la reflexión. A la reflexión de a lo que es capaz de llegar la naturaleza humana por simplemente sobrevivir. Todo tipo de abusos, mentiras, acusaciones o intrigas, que se dan con la única finalidad de supervivencia y que se convierten en una línea argumental tan fuerte que alcanza su máximo punto de intensidad cuando se debate sobre a quién dejar morir: a una madre embarazada o a una niña pequeña.
Esta cinta dirigida por Aaron Hann y Mario Miscione (creadores de la serie de temática parecida The Vault en 2011) es de un ritmo dinámico e intenso, ágil y rápida (ya que da la sensación de que se desarrolla en un "tiempo real") y junto a las grandes interpretaciones de algunos de los personajes y la ambientación y atmósfera turbia e inquietantemente representadas logran captar nuestra atención durante sus 86 minutos.
Lo que aporta de diferencia con respecto al resto de películas de temática parecida como la saga The Cube es que mientras que The Cube por ejemplo plantea un reto intelectual con respecto a qué es lo que está pasando en la película y hay una subtrama argumental que hay que destapar a lo largo de la trama principal, en El círculo lo importante no es el por qué están ahí, o qué es lo que hay detrás, sino como se desarrolla la película en sí, el argumento. El final no es ya tan importante porque lo verdaderamente importante es cómo se desarrollan sus personajes a lo largo de la trama.
En definitiva, es un thriller psicológico que explora y analiza las artimañas a las que puede llegar el ser humano en una situación límite o cómo todo su sistema de creencias y valores se desestabiliza cuando hay algo en juego mucho más valioso para él que todo eso, su vida.





Comentarios
Publicar un comentario