El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford: ensayo análisis




ENSAYO ANÁLISIS DE LA MÚSICA Y LEITMOTIVS DE LOS PERSONAJES 


La música y los efectos sonoros en una película son muy importantes. Ayudan a marcar el paso entre una escena y otra, formar transiciones, y ayudan a dramatizar momentos concretos. La música tiene un papel primordial en esta película ya que actúa como factor de continuidad, rítmica y formal, en la misma medida en la que transcurren las escenas. Además, actúa como puente entre las secuencias a modo de transición para marcar el final de una y el comienzo de otra. También ayuda a franquear las elipsis temporales, y los flashbacks a modo de recuerdo, con intervenciones yuxtapuestas del narrador.

Antes de comenzar con el análisis, voy a contar un poco el argumento de esta película para contextualizar:
Insertada en el género western, se narra la historia del forajido más famoso del Oeste americano. El impredecible e intrépido ladrón Jesse James (interpretado por Brad Pitt) es un bandolero muy buscado que planea otro gran robo. Mientras forma su banda intenta defenderse de quienes intentan ganarse el dinero de la recompensa que la justicia ha puesto a su cabeza. Sin embargo, no solo las amenazas son forasteras, sino que algunas incluso proceden del interior de la banda que ha formado y de algunos de sus compañeros más cercanos, como es el caso de Robert Ford (Casey Affleck). Robert Ford se va a ir obsesionando con la figura y la personalidad de Jesse James, y eso va a ir derivando poco a poco en una intensidad dramática. Intensidad que será degradada o aumentada con el apoyo de la música. 

                           

La película comienza con una voz de un narrador extradiegética, acompañada de una  música extradiegética con cada intervención. El narrador puede aparecer acompañado por el tema de la película en sus diferentes versiones, cuando narra los acontecimientos pasados o futuros, o cuando presenta a varios personajes. En concreto, cuando presenta a Jesse, suena una música tranquila y relajada que se convierte en su leitmotiv.

Un leitmotiv es una melodía de una composición musical que se va repitiendo de distintas formas a lo largo de toda la película. Es decir, usas la música para relacionarla con otro aspecto del film: un personaje, un espacio o escena. Un ejemplo sería la melodía característica que asociamos al personaje de Darth Vader.

También se aprecia música diegética en la película, hay varios ejemplos a lo largo de la misma: cuando al principio uno de los miembros de la banda está cantando, o cuando el personaje de Dorothy Evans se presenta a sí misma cantando una canción.

Todos los efectos sonoros están intensificados, como los golpes que le dan en la cabeza al hombre del robo en el tren al comienzo de la película, o el golpe que le asesta Jesse para dejarlo inconsciente en el suelo. El dramatismo de esa escena se consigue con una intensidad de la banda sonora mezclada con sonidos de tren,  que alcanzan su cenit en el momento en el que no se sabe si lo va a matar o no. Esa intensidad finalmente se materializa, pero para descubrir si es en una posible muerte o no, tendrías que ver la película.  

De nuevo y tras el robo en el tren, la lluvia consigue dramatizar la escena, vendría a ser como (“la calma después de la tormenta”). El efecto de sonido de lluvia está presente incluso aunque esta esté fuera de campo, pero su sonido sigue siendo diegético porque ya se la ha visto en escena. 

Hay sonidos fuera de campo como los sonidos de pistolas en los tiroteos y a veces se escuchan sonidos fuera de campo cuando dos personajes están hablando (como silbidos o tarareos). Pero por lo general todos los sonidos ambientes que hay ayudan a recrear el exterior, es decir, contribuyen a la caracterización del lugar en el que se narran los sucesos. Por ejemplo: como la banda siempre está en el bosque o rodeados de naturaleza hay muchos sonidos ambiente como sonidos de grillos, pájaros, del viento, de las ramas de árboles, de la hierba, etc.

En esta película se le da mucha importancia al ambiente, a la atmósfera exterior, al fuera de campo, por eso los sonidos del exterior -como el fuerte viento soplando- cobran gran fuerza, para ayudar a recrear el exterior y a pesar de estar en escenas en interior, no perder constancia en ningún momento del mismo.

El leitmotiv que rodea al personaje de Jesse cambia según la relación con cada personaje: cuando se trata la relación con su hermano Frank aparece una música característica, tranquila, relajada, como una canción de cuna, con sonidos que recuerdan a una caja de música. Tonos nostálgicos que presentan a un personaje más cercano e íntimo, y que acercan al espectador al interior del mismo. Sin embargo, cuando Jesse cambia su comportamiento a más agresivo, desconfía de la gente u ocurre algo malo a su alrededor, la música adquiere tintes más oscuros, más graves.  Conforme avanza la película y se observa una transformación en su personaje, su leitmotiv se vuelve más oscuro, y los sonidos recuerdan a un órgano o violines.  

Con respecto al tema de la película, son varias las canciones que se van repitiendo y que ayudan a marcarlo y construirlo. Por ejemplo: en una escena los forajidos de la banda se mudan de un lado a otro, ahí aparece la banda sonora de la película. El tema queda marcado por tintes agudos de instrumentos de cuerda que transmiten misterio ante lo desconocido o ante un futuro incierto no muy lejano. Al mismo tiempo sirve de transición en la película. Cuando los momentos se vuelven turbios suena una música con instrumentos de cuerda más grave, más dramática, más oscura.

La música que se escucha cuando (Bob, Charlie y Jesse) vuelven a ser una banda otra vez es más intensa, con mezcla de instrumentos de cuerda percutidas como el piano. Además es más rápida, generando inestabilidad en una situación que se tosca incierta. También es usada como transición.

En el momento en el que la situación es muy incómoda entre Jesse, Charlie y Bob, se aprecia una variación del tema de la película, y por primera vez suena una música más macabra y puntiaguda, con tonos muy agudos de violines desacompasados, que crea un halo de misterio y miedo intenso. De nuevo se vuelve a jugar con el tema del desconcierto y la incertidumbre en la película. Precisamente esos sentimientos acompañan al desarrollo de la relación entre Jesse y Ford, este último genera una especie de obsesión por la figura del primero.  Una obsesión que se sabe que en algún momento va a explotar, pero que no se sabe cuándo ni cómo.  

En determinados momentos hay ausencia de sonido o silencios que son marcados durante toda la película y que puntualizan ciertos momentos y generar expectación. Los suspenden en una intensidad dramática. Por ejemplo: en la escena en la que Dick amenaza a Bob con la pistola: el sonido ambiente es máximo durante la conversación previa con los grillos, sin embargo cuando le amenaza, el sonido ambiente para en seco, produciéndose un silencio. Un silencio que de nuevo intensifica la escena.

En la escena de la muerte de Ed Miller, la música sigue sonando, son notas de un piano, en el momento antes en el que le va a matar, los pasos del caballo se intensifican, se escuchan más más profundos, con eco, mientras la música suena de fondo, y al final lo único que se escucha es el disparo de Jesse, y un silencio que dura unos segundos, y que de nuevo, marca e intensifica.

En la escena de la muerte de Jesse James, previamente hay sonidos ambiente,  e incluso el sonido de su hija hablando aparece demasiado pronunciado, irreal, ya que se la escucha como si estuviese en la misma habitación que él, cuando en realidad ella está en el jardín. Y cuando la cámara empieza a acercarse al cuadro, para dejar fuera de plano todo lo demás, comienza a sonar una música,  pero no de misterio o incertidumbre por saber cuándo le va a matar, sino una música triste y reveladora, que desvela y anticipa que va a ver un asesinato y que Jesse va a morir.

Otro momento dramático: el momento en el que Charlie se va a suicidar al final de la película. En él la música va siendo más rápida a medida que se acerca el momento, con mezcla de instrumentos de cuerda (violines y notas de un piano) que van marcando un ritmo frenético, hasta que llega el disparo.  A partir de ahí la música se va ralentizando, hasta solo escucharse las notas del piano.


Con todo esto y a pesar del buen uso de la composición sonora a lo largo de la película, lo que se consigue es una sensación de final amargo a través de sus tonos tristes y compases alargados. No obstante el transcurso de la narración de este tedioso western se ha llevado bien a cabo gracias a la fluidez aportada por la música y su máximo elemento cohesionador, precisamente, la figura del narrador.

Además, todos los elementos se unen y alcanzan su máxima expresión a través de la impresionante fotografía de Roger Deakins, capaz de fotografiar y plasmar horizontes con exquisita profundidad. 






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